Ok esta no es una entrada con el propósito de hacerlos reflexionar.
Es solo que estoy que no me la creo, desde hace un buen tiempo ya que no encontraba una excelente serie de TV y vaya que las busco a diario (digamos que es uno de mis vicios) pero debo de darle crédito a LOST, creo que nunca había sentido tanta desesperación por ver un capítulo nuevo y no tener que esperar una semana para poder verlo, bueno si lo había sentido, más no semana a semana.
Encuentro fascinante que los escritores de la serie, al parecer tuvieran todo resuelto desde el día 1 en que empezaron a escribir, claro que ayuda el hecho de poner una meta de temporadas que durará la serie y más que una televisora te respalde, más yo se que no todo esta resuelto desde el día 1 y que muchas circunstancias cambian el rumbo de una serie, por eso lo encuentro más que fascinante el timing que tienen, los twist que le hacen a la historia y mas que todo la habilidad para tenernos al filo del asiento.
Conozco gente a la que le encanta LOST y gente la cual la odia he encontrado que por lo general a quien no le gusta es porque no le gusta tener que ver semana a semana el desarrollo de la historia, prefieren ver capítulos de series que se resuelven en una hora.
Pero esto es para todos aquellos a quien nos encanta ver LOST, acabo de ver el final de temporada y solo puedo decir OH MY GOD!!! puedo decir que estas dos últimas horas fueron más de respuestas que de preguntas más ahora hay una gran pregunta que solo se contestará dentro de 8 meses que comience una nueva y última temporada, cuando tengan oportunidad de verlo, tal vez tengan más libertad que yo y puedan gritar NOOOOOOOOOOOOOOOO!!!! cuando termine, pero una cosa si les puedo decir creo que no podré aguantar 8 meses sin ver un capítulo nuevo de LOST, ¿qué voy a hacer? ¿alguna sugerencia?.
Perdidos saludos desde el ciberespacio.
PD Ya se que hay debajo de la sombra de la estatua.
jueves, 14 de mayo de 2009
miércoles, 6 de mayo de 2009
¡Tengo miedo, tengo miedo!
El día de hoy estoy realizando un experimento, quiero saber si soy capaz de escribir por encargo (¿acaso algún día podré ser periodista? ¿ganar un Pulitzer?) así que le hice el encargo a una buena amiga de que me diera un tema para la entrada que están leyendo hoy, no sé que tan bien podré desarrollar el tema, ya que para hacer todo más dificultoso, se me ocurrió preguntarle a la persona que siempre tiene la idea de un gran tema, algo profundo, ya saben esa cosa de la reflexión se le da, así que al “encargar” mi tema, su respuesta fue la siguiente:
-Mmmhh…. Pues puedes hablar (escribir, bloguear) del miedo a ser lo que queremos ser.
Así que por eso el título de esta entrada, hace referencia al tema, más no al hecho de si podré cumplir con la tarea, ya que no tengo miedo a no cumplirla, simplemente acertaré o fallaré.
El miedo a ser lo que queremos ser, creo que es básico, es decir el miedo, el miedo hace que hagamos muchas de las cosas que casi en automático hacemos día a día, ponernos el cinturón de seguridad al subirnos a un auto, agarrar el barandal de la escalera al bajar o subir, voltear a ambos lados de la calle antes de cruzarla y muchas cosas más a las cuales por lo general no pensamos que las hacemos por miedo sino por precaución, pero pues vamos llamando al pollo, pollo y al puerco, puerco (por aquello de las influenzas), es miedo, miedo de que te pase algo por lo tanto lo “previenes”. El miedo en medidas racionadas, hace que seamos mejores, que nuestros sentidos estén más alertas, que notemos mas las cosas que pasan a nuestro alrededor.
Más cuando el miedo no está en medidas racionadas, entramos en pánico y solemos o bien congelarnos, no hacer nada y esperar que sea lo que fuere estemos a salvo cuando pase o hacer una serie de estupideces sin pensar, claro que existen a quienes el miedo les viene bien y reaccionan de manera más que adecuada a la situación (por ejemplo: Jack Bauer, ya se es un personaje ficticio pero es un buen ejemplo, vamos el hombre a sobrevivido a los peores días de la humanidad).
Pero ¿en que categoría podría clasificar el miedo a ser lo que queremos ser? Creo que en ninguna de las dos antes mencionadas, si no algo in between, voy a generalizar mucho se que estoy mal que no debo de hacerlo, pero afrontemos la realidad, un muy pequeño porcentaje de quienes existimos en este mundo, se realizan al 100% siempre hay algo que quisimos pero nunca fuimos o que queremos pero nunca seremos.
Así que ¿por qué el miedo? Pues tengo una respuesta tal vez no tan ilustrada y filosofal como debiera pero es lo que es. Tenemos miedo a ser lo que queremos ser, porque no sabemos que es lo que existe después de una total y entera satisfacción de nuestras metas, es decir, si me realizo al 100% si soy todo lo que quiero ser, ¿después qué? O sea que hago, ¿empiezo de cero? ¿Tengo que reencontrarme, reorganizarme y reinventarme? Pero si ya soy todo lo que he querido ser, ¿cuál es mi propósito de aquí en adelante? Tal vez somos como la gente en la antigüedad que pensaba que la tierra era un plano horizontal y cuando llegabas al final simplemente caerías al vacío, tal vez así pensamos que es nuestra vida un plano en el universo que si lo recorremos enteramente, simplemente no habrá vuelta atrás y solo tendremos el vacío por delante, por lo cual a mitad del camino seguimos cambiando de idea y regresando al punto de partida o tomando alguna desviación ya que el caminar en zigzag es un camino más largo que la en línea recta hacia nuestras metas.
Muchas veces culpamos a las circunstancias de que nuestro camino no sea recto y directo a nuestros propósitos y si hay circunstancias que no nos dejan llegar, pero tenemos que aceptar que muchas veces dejamos que circunstancias guíen nuestras vidas, siendo que nuestra vida debería de guiar a las circunstancias. Y la mayoría de la veces en más comodo no ser quien queremos ser, si no simplemente existir y dejar que la vida nos pase sin realizar esfuerzos ya que el llegar a la meta requiere de mucho trabajo,el cual no estamos dispuestos a hacer, lo queremos todo el la palma de la mano sin que sudemos una sola gota.
Dejemos los miedos atrás y sigamos nuestro camino, tomemos el toro por los cuernos y guiemos nuestras circunstancias, que la vida no es plana si no circular, una gran esfera que al momento de llegar a la meta nos mostrará un nuevo punto de partida, un nuevo juego de esperanzas, objetivos y propósitos, que después de todo si no aprovechamos esta oportunidad no sabemos si tendremos otra más (¡a que pro-positiva ando!).
Bueno queridos cibernautas, ¿lo logré? ¿puedo escribir por encargo? ¿pudiera dedicarme a esto de la escritura o conservo mi daytime job? ¿tiene sentido lo que digo o solo doy vueltas y vueltas como Bozo el payaso sin llegar a ningún lugar? Hasta la próxima.
-Mmmhh…. Pues puedes hablar (escribir, bloguear) del miedo a ser lo que queremos ser.
Así que por eso el título de esta entrada, hace referencia al tema, más no al hecho de si podré cumplir con la tarea, ya que no tengo miedo a no cumplirla, simplemente acertaré o fallaré.
El miedo a ser lo que queremos ser, creo que es básico, es decir el miedo, el miedo hace que hagamos muchas de las cosas que casi en automático hacemos día a día, ponernos el cinturón de seguridad al subirnos a un auto, agarrar el barandal de la escalera al bajar o subir, voltear a ambos lados de la calle antes de cruzarla y muchas cosas más a las cuales por lo general no pensamos que las hacemos por miedo sino por precaución, pero pues vamos llamando al pollo, pollo y al puerco, puerco (por aquello de las influenzas), es miedo, miedo de que te pase algo por lo tanto lo “previenes”. El miedo en medidas racionadas, hace que seamos mejores, que nuestros sentidos estén más alertas, que notemos mas las cosas que pasan a nuestro alrededor.
Más cuando el miedo no está en medidas racionadas, entramos en pánico y solemos o bien congelarnos, no hacer nada y esperar que sea lo que fuere estemos a salvo cuando pase o hacer una serie de estupideces sin pensar, claro que existen a quienes el miedo les viene bien y reaccionan de manera más que adecuada a la situación (por ejemplo: Jack Bauer, ya se es un personaje ficticio pero es un buen ejemplo, vamos el hombre a sobrevivido a los peores días de la humanidad).
Pero ¿en que categoría podría clasificar el miedo a ser lo que queremos ser? Creo que en ninguna de las dos antes mencionadas, si no algo in between, voy a generalizar mucho se que estoy mal que no debo de hacerlo, pero afrontemos la realidad, un muy pequeño porcentaje de quienes existimos en este mundo, se realizan al 100% siempre hay algo que quisimos pero nunca fuimos o que queremos pero nunca seremos.
Así que ¿por qué el miedo? Pues tengo una respuesta tal vez no tan ilustrada y filosofal como debiera pero es lo que es. Tenemos miedo a ser lo que queremos ser, porque no sabemos que es lo que existe después de una total y entera satisfacción de nuestras metas, es decir, si me realizo al 100% si soy todo lo que quiero ser, ¿después qué? O sea que hago, ¿empiezo de cero? ¿Tengo que reencontrarme, reorganizarme y reinventarme? Pero si ya soy todo lo que he querido ser, ¿cuál es mi propósito de aquí en adelante? Tal vez somos como la gente en la antigüedad que pensaba que la tierra era un plano horizontal y cuando llegabas al final simplemente caerías al vacío, tal vez así pensamos que es nuestra vida un plano en el universo que si lo recorremos enteramente, simplemente no habrá vuelta atrás y solo tendremos el vacío por delante, por lo cual a mitad del camino seguimos cambiando de idea y regresando al punto de partida o tomando alguna desviación ya que el caminar en zigzag es un camino más largo que la en línea recta hacia nuestras metas.
Muchas veces culpamos a las circunstancias de que nuestro camino no sea recto y directo a nuestros propósitos y si hay circunstancias que no nos dejan llegar, pero tenemos que aceptar que muchas veces dejamos que circunstancias guíen nuestras vidas, siendo que nuestra vida debería de guiar a las circunstancias. Y la mayoría de la veces en más comodo no ser quien queremos ser, si no simplemente existir y dejar que la vida nos pase sin realizar esfuerzos ya que el llegar a la meta requiere de mucho trabajo,el cual no estamos dispuestos a hacer, lo queremos todo el la palma de la mano sin que sudemos una sola gota.
Dejemos los miedos atrás y sigamos nuestro camino, tomemos el toro por los cuernos y guiemos nuestras circunstancias, que la vida no es plana si no circular, una gran esfera que al momento de llegar a la meta nos mostrará un nuevo punto de partida, un nuevo juego de esperanzas, objetivos y propósitos, que después de todo si no aprovechamos esta oportunidad no sabemos si tendremos otra más (¡a que pro-positiva ando!).
Bueno queridos cibernautas, ¿lo logré? ¿puedo escribir por encargo? ¿pudiera dedicarme a esto de la escritura o conservo mi daytime job? ¿tiene sentido lo que digo o solo doy vueltas y vueltas como Bozo el payaso sin llegar a ningún lugar? Hasta la próxima.
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