miércoles, 6 de mayo de 2009

¡Tengo miedo, tengo miedo!

El día de hoy estoy realizando un experimento, quiero saber si soy capaz de escribir por encargo (¿acaso algún día podré ser periodista? ¿ganar un Pulitzer?) así que le hice el encargo a una buena amiga de que me diera un tema para la entrada que están leyendo hoy, no sé que tan bien podré desarrollar el tema, ya que para hacer todo más dificultoso, se me ocurrió preguntarle a la persona que siempre tiene la idea de un gran tema, algo profundo, ya saben esa cosa de la reflexión se le da, así que al “encargar” mi tema, su respuesta fue la siguiente:

-Mmmhh…. Pues puedes hablar (escribir, bloguear) del miedo a ser lo que queremos ser.

Así que por eso el título de esta entrada, hace referencia al tema, más no al hecho de si podré cumplir con la tarea, ya que no tengo miedo a no cumplirla, simplemente acertaré o fallaré.

El miedo a ser lo que queremos ser, creo que es básico, es decir el miedo, el miedo hace que hagamos muchas de las cosas que casi en automático hacemos día a día, ponernos el cinturón de seguridad al subirnos a un auto, agarrar el barandal de la escalera al bajar o subir, voltear a ambos lados de la calle antes de cruzarla y muchas cosas más a las cuales por lo general no pensamos que las hacemos por miedo sino por precaución, pero pues vamos llamando al pollo, pollo y al puerco, puerco (por aquello de las influenzas), es miedo, miedo de que te pase algo por lo tanto lo “previenes”. El miedo en medidas racionadas, hace que seamos mejores, que nuestros sentidos estén más alertas, que notemos mas las cosas que pasan a nuestro alrededor.

Más cuando el miedo no está en medidas racionadas, entramos en pánico y solemos o bien congelarnos, no hacer nada y esperar que sea lo que fuere estemos a salvo cuando pase o hacer una serie de estupideces sin pensar, claro que existen a quienes el miedo les viene bien y reaccionan de manera más que adecuada a la situación (por ejemplo: Jack Bauer, ya se es un personaje ficticio pero es un buen ejemplo, vamos el hombre a sobrevivido a los peores días de la humanidad).

Pero ¿en que categoría podría clasificar el miedo a ser lo que queremos ser? Creo que en ninguna de las dos antes mencionadas, si no algo in between, voy a generalizar mucho se que estoy mal que no debo de hacerlo, pero afrontemos la realidad, un muy pequeño porcentaje de quienes existimos en este mundo, se realizan al 100% siempre hay algo que quisimos pero nunca fuimos o que queremos pero nunca seremos.

Así que ¿por qué el miedo? Pues tengo una respuesta tal vez no tan ilustrada y filosofal como debiera pero es lo que es. Tenemos miedo a ser lo que queremos ser, porque no sabemos que es lo que existe después de una total y entera satisfacción de nuestras metas, es decir, si me realizo al 100% si soy todo lo que quiero ser, ¿después qué? O sea que hago, ¿empiezo de cero? ¿Tengo que reencontrarme, reorganizarme y reinventarme? Pero si ya soy todo lo que he querido ser, ¿cuál es mi propósito de aquí en adelante? Tal vez somos como la gente en la antigüedad que pensaba que la tierra era un plano horizontal y cuando llegabas al final simplemente caerías al vacío, tal vez así pensamos que es nuestra vida un plano en el universo que si lo recorremos enteramente, simplemente no habrá vuelta atrás y solo tendremos el vacío por delante, por lo cual a mitad del camino seguimos cambiando de idea y regresando al punto de partida o tomando alguna desviación ya que el caminar en zigzag es un camino más largo que la en línea recta hacia nuestras metas.

Muchas veces culpamos a las circunstancias de que nuestro camino no sea recto y directo a nuestros propósitos y si hay circunstancias que no nos dejan llegar, pero tenemos que aceptar que muchas veces dejamos que circunstancias guíen nuestras vidas, siendo que nuestra vida debería de guiar a las circunstancias. Y la mayoría de la veces en más comodo no ser quien queremos ser, si no simplemente existir y dejar que la vida nos pase sin realizar esfuerzos ya que el llegar a la meta requiere de mucho trabajo,el cual no estamos dispuestos a hacer, lo queremos todo el la palma de la mano sin que sudemos una sola gota.

Dejemos los miedos atrás y sigamos nuestro camino, tomemos el toro por los cuernos y guiemos nuestras circunstancias, que la vida no es plana si no circular, una gran esfera que al momento de llegar a la meta nos mostrará un nuevo punto de partida, un nuevo juego de esperanzas, objetivos y propósitos, que después de todo si no aprovechamos esta oportunidad no sabemos si tendremos otra más (¡a que pro-positiva ando!).

Bueno queridos cibernautas, ¿lo logré? ¿puedo escribir por encargo? ¿pudiera dedicarme a esto de la escritura o conservo mi daytime job? ¿tiene sentido lo que digo o solo doy vueltas y vueltas como Bozo el payaso sin llegar a ningún lugar? Hasta la próxima.

2 comentarios:

May dijo...

no tengo una respuesta sobre si sigues escribiendo o no, pero sobre lo planteado del miedo, metas, sueños, realidad... Sí; y quisiera compartir una pequeña reflexión que surgió en mí, al leerte. Me pregunto ¿qué tanto es miedo o que tanto es desesperación lo que nos pudiera alejar de nuestro sueños a ser lo que queremos ser?... ya que algunas veces, creo yo, o por lo menos me pasa mucho, creo que con tal de luchar por lo que quiero y deseo, mañana mismo lo tendré y eso es precisamente lo que influye en que abandone sueños, a alguno le pasa igual que a mí???... hay que esperar para consolidar y realizar... por lo tanto no creo que solo sea miedo...may

Alejandra dijo...

Miedo a no descubrir lo que queremos ser? O miedo a fallar en ser lo que queremos ser?
Muy bueno tu artículo, blog...
Hacen falta más de este tipo, creo q muchos lo piensan, todos tenemos planes, la pregunta que quieres ser? deja de ser tan honesta cuando dejamos de ser niños y nos comprometemos (voluntariamente o no como parte de la vida) con la sociedad, con nuestra familia, con lo que nos ensenaron, etc. y todo eso influye a que nuestra respuesta es influenciada. Por eso es bueno hacer una pausa en nuestra rutina y observar esas
actividades que nos sirven como respuestas inmediatas para olvidar la responsabilidad con nosotros mismos de ser lo que mejor podemos ser, nos distraen, es cómodo y no tenemos que afrontar los miedos a el cambio todos los días ya que nos comprometimos con la rutina y nos es difícil salir de ahí sin antes respetar lo que realmente queremos, sin cubrirlo con responsabilidades y compromisos adquiridos que no respetan lo que
somos realmente y tal vez después podemos simplemente vivir y gozar poco a poco el día a día y nuestra
transformación a lo que queremos ser que cuando volvemos a pausar nos cuesta trabajo reconocernos...puede ser aquí cuando volvemos a replantearnos lo que queremos ser... y volvemos a empezar?
Del DAYTIME job me da MIEDO aconsejarte! ja,ja,ja Solo porque tengo que pagar cuentas y uno que otro vicio si no ya tambien me dedicaba a otra cosa pero esta de pensarse. :)
Gracias. Me hiciste pensar muchas cosas aunque me desvie mucho de tu tema... AGM